La Educación física estimula el área cognoscitiva, socio-afectiva y motriz, facilitando el desarrollo de  diversas capacidades (perceptivas, físicas, sociales) y la adquisición de habilidades motrices, colaborando al desarrollo integral del niño, adolescente y adulto.

A través de esta práctica educativa, buscamos ampliar el acervo motor acrecentando el conocimiento corporal, permitiendo también, aumentar las posibilidades de resolver diferentes situaciones a las que se enfrenta el sujeto en su vida cotidiana.

Se propicia el hábito y el disfrute por la actividad física, promoviendo un estilo de vida activo y saludable. Los beneficios a nivel físico y fisiológico son de suma importancia, ya que mejora el sistema cardio-respiratorio, la fuerza general, la flexibilidad, logrando también grandes avances a nivel coordinativo.

No podemos dejar de mencionar el rol de la Educación Física en la socialización, la cual favorece la espontaneidad, creatividad  y expresión, mejorando la capacidad de comunicación y la relación con sus pares. Es una actividad que disfrutan plenamente y se divierten, eliminando las tensiones y estrés.