Preguntas frecuentes

¿Es necesario mandar a mi hijo a un centro especializado en Retardo intelectual?

La necesidad está dada por múltiples factores como ser las necesidades de la familia, del contexto y ante nada del propio niño. Nuestra experiencia nos ha indicado que la necesidad puede no visualizarse en los primeros años de vida, pero que, transcurridos la primera década,  las diferencias en  relación al desarrollo potencial y al equilibrio familiar entre el niño que no ha tenido un Centro de referencia y estimulación especializada y los  que sí lo tuvieron, son notorios.
La posibilidad de estimular en todas las áreas de una forma integrada, criteriosa y en un verdadero trabajo en equipo, es sin lugar a duda, el mejor camino que tanto las investigaciones como nuestra experiencia de trabajo les sugerimos transitar.

¿A partir de qué edad es mejor?

El “cuanto antes” es el momento más indicado aunque sin duda dependerá de muchos factores: personales, familiares y contextuales. La estimulación temprana favorece trabajar sobre la zona de desarrollo próximo (Vigotsky), estimular los procesos que han de devenir y conocer su propia manera de aprender desde la más temprana edad. Un equipo especializado los asesorarán sobre cómo favorecer y estimular determinadas conductas y procesos en su casa lo que promoverá una mejor calidad de vida en el su propio entorno familiar. 

¿No lo estoy “retrasando” si está con otros discapacitados?

Asistir a un Centro especializado no limita la posibilidad de realizar integraciones escolares y laborales exitosas. "Por lo contrario se estimula y se potencia esta posibilidad. La integración se vuelve mas exitosa y brinda mejores garantías cuando una institución ampara la misma y un equipo de profesionales busca las mejores oportunidades para valorar y analizar cada aspecto del niño/joven en ese contexto. Para esto es muy importante que el niño pueda asistir en ese caso a contraturno a una estimulación especializada centrada exclusivamente en su propia forma de aprender. Por otra parte, está estudiado que, socializar con pares y tener verdaderos amigos que los visualiza como iguales, promoverá un mejor sentimiento de autoestima y seguridad en sí mismo. Cuando asisten únicamente a nuestro Centro lejos de “retrasar”, “adelantan”. Los grupos se configuran de acuerdo a sus características personales, sociales y cognitivas. Son grupos reducidos que favorecen el análisis de procesos individuales, pero en un ámbito grupal lo que estimula el aprendizaje entre pares. 

Yo siento que ahora está integrado y lo veo feliz… siento que tengo tiempo para mandarlo a un lugar con estas características... ¿Tengo que preocuparme por algo en este aspecto?

Ver a su niño feliz, es sin duda el mejor termómetro para valorar si uno va por el camino indicado. Pero es responsabilidad de los adultos proyectar que esa felicidad se mantenga en el tiempo. Tarea nada fácil que se torna más compleja cuando transitamos por el camino de la integración solos. El tiempo es un capital valiosísimo con esta población y no sugerimos aguardar a que el mismo pase, para asesorarnos cómo es mejor invertirlo. Involucrarse con un Centro especializado que comparte la misma visión y conceptualización sobre la discapacidad de su hijo. le ayudará a sentirse contenido y respaldado en esta ardua y hermosa tarea que es la de ser padres.

desarrollo y diseño: JM Benia